Entrevista a Don Pedro Pérez, Presidente de FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles).

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"Es muy difícil competir con películas que cuestan cien veces más".



Tras un largo y costoso camino, el proyecto de la Ley del Cine, fue aprobado finalmente por el Congreso el pasado diciembre, incluyendo un sistema que va desde las desgravaciones fiscales hasta ayudas para películas en lenguas cooficiales. Para hablar sobre las nuevas medidas de esta ley estamos hoy con Pedro Pérez, presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles, que integra prácticamente a la totalidad de productores de cine, publicidad y televisión de España, un sector al que, por supuesto, afectará directamente esta nueva ley. Don Pedro Pérez, buenos días.

Muy buenos días.

¿Por qué se hacía ya tan necesaria la creación de un nuevo texto legal que viniera a guiar las acciones del cine español?

Porque el mercado va muy deprisa y porque una ley en ningún caso puede conseguir que los espectadores entren obligatoriamente a ver una película pero una ley sí que puede crear unas condiciones diferentes para que se produzca de una manera diferente y tengamos películas más competitivas. Esto va muy deprisa, hace sólo 50 años, y digo sólo 50 años porque son los que yo tengo, sólo había unas pantallas en España, unas grandísimas pantallas, que eran las pantallas de cine. Ahí nació Televisión Española y en una pantalla algo más pequeña, después nacieron los ordenadores y después nacieron los teléfonos móviles, y prácticamente el consumo de pantallas que vamos a hacer va a ser proporcionalmente inverso al momento de aparición y al tamaño de la pantalla. Es decir, aquí ha cambiado todo, y la legislación que teníamos no es que fuera mala, es que quedó obsoleta, y en este momento, si queremos de verdad tener una creatividad y una industria pujante que no sólo haga que las películas españolas se vean aquí sino que podamos exportarlas, las reglas del juego tenían que cambiar y la manera de cambiar las reglas del juego es mediante la promulgación de una nueva ley.

Usted, desde FAPAE, representa al sector de la producción, uno de los sectores que quizá más noten este cambio que hay entre el cine norteamericano y el cine español, en cuanto a presupuesto y ayudas. ¿Cómo se sienten, cómo acogen, los miembros de FAPAE esta nueva ley?

Pues dentro del sector, no sólo de la producción, yo quiero ampliarlo algo más a lo que es la creación de una película, porque lo que sí podemos decir es que hemos ido de la mano: productores, directores, guionistas, actores, es decir, todo lo que es la parte creativa de la obra y prácticamente ahí no ha habido diferencias sino que hemos pedido este tipo de medidas. Acabamos de tener un grandísimo éxito en el cine español, que es “El Orfanato”, digo en cuanto a taquilla, “El Orfanato” ha sido la película más vista el año pasado en España, por encima de, por ejemplo, la última entrega de “Piratas del Caribe”. Lo que no sabe la gente es que “ El Orfanato” ha costado cien veces menos que la otra película que acabo de mencionar, cien veces menos, se dice pronto. Es muy difícil pedir, y luego eso sí, todos sabemos que la entrada para ver una película u otra, tú llegas a un cine y eliges una sala u otra, y la entrada te cuesta lo mismo. Es un poco injusto también, digo a la hora de comprar, que algo que ha costado cien veces menos tenga al menos, el mismo éxito, y en este caso, más éxito todavía que una que ha costado cien veces más. Con esto quiero decir que la competencia es muy difícil y es muy injusta el poder ir en contra de esos presupuestos millonarios. En el cambio de reglas de juego lo que hemos intentado es que las películas españolas puedan tener mayor ambición en cuanto a sus presupuestos y por lo tanto, ser más competitivas. ¿ De qué manera? Atrayendo capitales que hasta ahora no han invertido en el mundo del cine, que han invertido en otros sectores que no están tan de moda ahora, como el inmobiliario o la construcción, y que esos capitales se inviertan en el mundo del cine. ¿Y cómo pueden resultar ahora más rentables? Bueno, pues, con una palanca fiscal, como ocurre en otros países, es decir, la ley aporta unas medidas fiscales que aquel inversor, que invierte su dinero en la producción de nuevas películas por la vía de la desgravación fiscal, va a tener unas posibilidades de rentabilidad superior a otros sectores. Esto, bueno, pues es una manera que ha ocurrido en otros países de potenciar la industria cinematográfica; y no nos engañemos, fue lo que, durante diez años seguidos, hizo Estados Unidos de América hasta situar su industria donde ahora la tiene con una sucursal prácticamente en cada ciudad del mundo, no sólo en Estados Unidos.

Las cadenas de televisión seguirán aportando un 5 % de sus ingresos a producciones cinematográficas, se intentó subir a un 6% pero al final se quedó en el porcentaje anterior. ¿ Por qué les cuesta tanto a las cadenas de televisión, digamos, “donar” esta ayuda al cine español y por qué se hace tan necesario?

No es ayuda. La pregunta es estupenda, especialmente para los directivos de las televisiones. No es ayuda porque lo que es muy injusto, también a veces, es que las televisiones, incluso las privadas, no quiero decir “dilapiden”, pero gasten o inviertan grandísimas cantidades de dinero en compra, por ejemplo, de derechos deportivos que consumen y desaparecen, un partido sólo lo puedes ver una vez y ya no queda para nunca, o en adquisición de producto de otros países, donde también estás comprando humo, es decir, una vez que se emite esa película ya no te quedas con ningún activo. Mientras que una película española es un activo, porque ahora con la proliferación de canales de televisión que va a haber en el mundo... En España, sólo en España vamos a tener 1.290 distintas licencias de televisión, luego una película, que es un bien para siempre que es una historia que cuentas a la humanidad y que queda para siempre, la puedes amortizar en sucesivos pases. Pero hay una gran diferencia, invertir en una película es invertir a medio o a largo plazo, y un directivo de televisión, tristemente, está en la inmediatez de lo que va a funcionar mañana. Un directivo de televisión tiene su propia inseguridad de si dentro de dos años, seguirá en el cargo o no, y porqué va a invertir en algo que probablemente no va a disfrutar en cuanto a éxito él, si no que a lo mejor lo disfruta el que le sustituye. Pero esto me parece que es una medida o una manera muy pacata de ver la realidad. Yo creo que la responsabilidad también de una cadena de televisión es hacer industria en España, para eso tienen una licencia gratuita, por cierto, y para eso la suma de las televisiones tienen la posibilidad de la recaudación de todos los ingresos de publicidad que llegan a las televisiones. Por eso digo, que nosotros no les hemos pedido que nos ayuden, les hemos pedido que coinviertan, y hemos pedido que invierta a alguien que tiene el monopolio de todos los ingresos de publicidad. Si las películas, eso estamos de acuerdo, cada vez se ven más en las casas a través de las pantallas de televisión, es lógico que el que se va a beneficiar del pase de esa película, coinvierta en la creación de nuevas películas porque si no, nos inundarán las películas de fuera.

Uno de los nuevos puntos de esta nueva ley, es que los actores pasan a formar parte del considerado personal creativo de una plelícula, un título que hasta ahora sólo ostentaban el director, guionista, director de fotografía y compositor de la banda sonora. ¿ Qué les reporta a los actores esta nueva posición?

Nosotros hemos hablado mucho con los actores a lo largo de todo el proceso de confección de la ley, y es un movimiento que no existe sólo en España, que existe también en otros países. Yo creo que lo que tenemos que buscar es un equilibrio porque en lo que a veces hemos estado torpes, no sólo en España sino en Europa, por legislación europea, es que hacemos compartir a demasiados, es decir, a los autores, a los actores, a los productores, al final son los que invierten y dueños de la obra, a los guionistas...Tenemos que buscar un sistema en que indudablemente todo el mundo participe del posible éxito, cuando se tiene, de una película, pero a la vez tenemos que buscar un sistema suficientemente sencillo, que en Europa no es tan fácil, para que, el que tenga que ponerse todo el mundo de acuerdo, no dificulte la circulación de una película. Aunque parezca una paradoja, es más fácil que una película americana circule en las distintas fronteras europeas que una película europea circule en su propio territorio. Esto es incomprensible pero existe. Yo retaría a cualquiera a que piense qué película europea, por exitosa que sea y por ambiciosa que fuere y con un Star System europeo reconocido en todos los países, se estrena a la vez en distintas capitales europeas: en Roma, en Londres, en París, en Madrid...prácticamente ninguna. Y hay muchas películas norteamericanas que se hace un lanzamiento global y se estrenan a la vez en todas esas capitales europeas y tiene sinergia su propia campaña de marketing. A veces, nosotros mismos legislamos contra nosotros mismos, poco inteligente. Por lo tanto, bienvenida sea la participación y el reconocimiento de los actores, pero que todos nos pongamos de acuerdo en que el cine español se vea más, que es la manera en que todos disfruten de su éxito.

Los exhibidores, deberán programar al menos un 25 por ciento del total de las sesiones con películas españolas o comunitarias, algo que ya se hacía antes pero que ha venido a traer otra vez la controversia. ¿ Cómo va a afectar este cambio a la mayoría de los exhibidores?

Esto no es un cambio, esto rige exactamente desde el año cuarenta y tantos. No han contado la verdad, no se impone ninguna cuota distinta, la llevan cumpliendo desde los años 40, y la llevan cumpliendo con películas españolas y comunitarias, por ejemplo, “Harry Potter” o “El Señor de los Anillos” o “James Bond”. Esas películas han entrado en la cuota, ellos han dicho una falacia, no es verdad lo que han dicho, a mí me encanta que todos discutamos y los intereses de cada sector son tremendamente legítimos, pero lo que no podemos es engañar a la gente, y en este caso han engañado. No tienen ninguna obligación nueva, lo cumplen sobradamente, no sólo con películas españolas sino con películas comunitarias que en el fondo son películas de grandes estudios, como las que he mencionado antes. Por lo tanto, a ellos no les afecta en absoluto.

¿Cómo afecta al espectador la medida de la cuota de pantalla? Es decir, ¿tiene una oferta más de cine español o sigue siendo seducido mayoritariamente por los estrenos norteamericanos?

No, pero, repito, no es nueva medida, es que los exhibidores han vendido que es una nueva medida, está en vigor desde los años 40, no han cambiado una letra de esa medida. Ya había que programar películas comunitarias en el mismo porcentaje que ahora, ya me gustaría que hubiera una oferta más amplia. Nosotros, aparte de la Ley -las leyes no solucionan todo- creo que los servicios de Defensa de la Competencia a veces deberían intervenir, porque a mí me parece muy bien que una película norteamericana, exitosa que lo ha tenido ya en su país, sea visto por mucha gente. A los que hacemos cine en España también nos gusta el buen cine venga de donde venga, y por lo tanto nos encanta el magnífico cine norteamericano. Lo que sí es triste es que una mala o mediocre película norteamericana desplace la posibilidad de una buena película española o europea para ser vista. Y eso ocurre a veces, por eso que decía antes de un cierto abuso en las reglas de la competencia, porque quien tiene un grandísimo éxito detrás, como es una compañía norteamericana, a veces impone cubrir otros días con películas suyas que ya no son tan exitosas. Esto, curiosamente, en vez de parecer que queremos privilegiar al cine español o europeo, resulta que lo que queremos es corregir un desequilibrio porque existe un favoritismo en favor de películas de fuera.

Presupuestos millonarios y campañas de distribución y promoción con las que pocas veces, el cine español puede llegar a competir. Sin embargo tenemos ejemplos en nuestro cine como “Los otros” o “Alatriste” que han sido líderes en taquilla. Este año, bueno, el año pasado, en 2007, “El orfanato” y “Rec” fueron líderes en su fin de semana de estreno. ¿Grandes presupuestos y promociones detrás, o realmente historias que han cautivado a los espectadores?

Las dos cosas, es decir, una mala película con una extraordinaria promoción, puede tener un buen lanzamiento pero inmediatamente cae. El marketing es estrictamente necesario y a veces en España somos, y perdón la expresión, un poquito papanatas porque promocionamos más lo de fuera, nos dejamos de alguna manera llevar por campañas que vienen de fuera. Si me permite un minuto, voy a hablar de una película de hace mucho tiempo, una película que se llamaba “Una proposición indecente” que fue una historia de Robert Reford y Demi Moore, donde allí toda la polémica era si alguien consentiría que su mujer estuviera con otro por el hecho de cobrar una serie de dinero. Los medios de comunicación españoles, durante los seis meses antes al lanzamiento de la película, crearon la polémica, de la que luego se hablaron en los lugares de trabajo, en los lugares de estudio... Cuando llegó la película a España, ya no se trataba de que la película fuera buena o mala, simplemente había que verla, por lo que se había creado de fenómeno social alrededor de ella. Y todo esto fue sin invertir un, en aquel momento eran pesetas o euros ahora, por parte de la gran distribuidora americana, sino que los medios de comunicación le hicieron una campaña absolutamente gratuita. Ya me gustaría que eso pasara con la mayoría de las películas españolas, pero para eso también la película española –o la de fuera- tiene que traspasar de alguna manera unas ciertas barreras sociales que contaminen con alguna polémica para que luego se haga necesaria verla. Indiscutiblemente es muy necesaria la promoción. Has hablado de películas de gran éxito, las que más, “El orfanato” el año pasado y “Rec” que también tuvo el mejor fin de semana. Hemos empezado muy bien este año: hay una película de Álex de la Iglesia que ha triplicado en recaudación el primer fin de semana a la siguiente película. Es curioso también que esta película de Álex de la Iglesia, haya contado con un reparto, con una extraordinaria Leonor Watling en un papel maravilloso, y con actores muy reconocidos fuera, lo cual significa que no está mal que el cine español a veces también con director español, director de fotografía español, producción española...cuente con estrellas de fuera. Curiosamente, la segunda película en ese fin de semana ha sido una película claramente extranjera con un actor español, con Bardem, es decir, que empezamos a hacer pequeños, perdóname la palabra, “incestos” entre la cinematografía de aquí y la de fuera, pero un mundo global tiene que tender a que productores españoles, con directores españoles, con técnicos españoles, cuenten por ejemplo con estrellas de fuera y viceversa. Yo creo que eso es bueno en sí y que ayuda a la promoción y a la creación de un cierto Star System que esté globalizado en todo el mundo.

La ley del cine quiere proteger y quiere incentivar el cine español frente a la masiva avalancha de estrenos norteamericanos. ¿Qué cree que actualmente está fallando más en el cine español para que actualmente algunas veces falten espectadores: la falta de presupuestos o la falta de tramas algo atractivas para el espectador?

A mí no me gusta hablar de que la ley va a proteger, la ley va a incentivar, yo siempre quiero verlo en positivo. Tenemos que ser autocríticos, e indudablemente cuando al final hay una muy buena historia y está bien promocionada, la gente acaba entrando. Pero yo tengo el convencimiento de que España es el país probablemente con mayor creatividad, a la hora de tener nuevas historias o de adaptar historias ya conocidas de una manera peculiar. Esto que yo lo diga tiene poca importancia, pero es que esto cuando vamos a los festivales o a los mercados, nos lo reconocen, es decir, los franceses nos dicen que nosotros estamos en un momento de grandísima creatividad, pero también nos lo dicen en los países del Pacífico o también nos lo dicen en los Estados Unidos de América. Ahora bien, repito, es muy difícil competir con películas que cuestan cien veces menos que otras películas. También nos dicen “hombre, si la película es muy buena y el talento y todo esto...con poco dinero, se puede hacer”, cierto, pero con el mismo talento y con la misma buena idea, y con un presupuesto un poquito más ambicioso, probablemente las cosas salen mejor. Por lo tanto, el cine tiene una cierta dimensión, el espectador de sala de cine cada vez es más exigente -cuanto más joven más exigente- porque está acostumbrado a ver unos niveles de producción que luego si no se los das, pues, de alguna manera se produce un rechazo. Por lo tanto, tenemos que ser más ambiciosos, tenemos que tener en España quizá no tantas películas como se producen para cine, pero sí que las que van al cine por lo menos tengan mejor posibilidad de competir con las películas que vienen fuera con muchos más grandes presupuestos.

Dentro de poco se van a entregar los Premios Goya, en un año en la que también se ha conseguido la nominación al oscar al mejor actor de reparto para Javier Bardem por la película de los Cohen, y también al mejor compositor de banda sonora, Alberto Iglesias.¿ Cuál cree que sería un poco el balance del año 2007 en cuanto a cifras y en cuanto a presupuestos del cine español?

Pues es manifiestamente mejorable porque por bien que hubiera ido, no nos debemos conformar. Hemos bajado algo la cuota, es decir, el número de espectadores que han ido a ver película española, tampoco se ha desplomado, pero estamos en torno ahora al 13 y pico por ciento, nosotros creemos que hasta un 25 por ciento no debemos cejar, es decir, que nos gustaría que fuera más público a ver películas españolas y en eso, si no lo hemos conseguido, la culpa es nuestra y sólo nuestra. El espectador al final siempre acaba viendo lógicamente aquello que, acertada o equivocadamente, le atrae, y por lo tanto, nosotros tenemos que poner los medios. Yo creo que ha sido un año, otra vez, con cosas muy notables, la nominación no sólo de un actor español, muy español, a un Óscar, sino también de un músico español, de Alberto Iglesias, otra vez está siempre disputando los mejores premios, bueno, pues, nos dicen que existe ese reconocimiento fuera de nuestras fronteras. Yo creo que vamos a tener una grandísima ceremonia de los Goya este año, que se va a hablar sobre todo de cine, y se va hablar de la parte buena del cine, porque todos los temas de cocina, de leyes, de subvenciones, de ayudas y de todo esto, al espectador le interesa muy poquito. Al espectador lo que le interesa son los triunfos del cine español y sobre todo, que cuando entra a ver una película salga con la suficiente satisfacción como para querer ver a la siguiente otra película española.

Don Pedro Pérez, presidente de FAPAE, le damos las gracias por este tiempo de conversación, en el que hemos podido matizar algunas de las medidas más importantes de esta nueva ley del cine español, que esperamos que logre incentivar el cine no sólo en España sino también en el resto del mundo. Muchísimas gracias.

Gracias a vosotros, porque a nosotros lo que nos interesa es poder contar estas cosas y que la gente las escuche de nuestra primera mano.









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