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Interrogatorio del Mē Fiscal al Testigo Mustapha El Haddar |
10:45 hs. Comparece el TESTIGO MUSTAPHA EL HADDAR
Va a declarar en árabe marroquí.
Jura decir la verdad. No tiene incompatibilidad alguna.
10:48 hs. Comienza el interrogatorio del TESTIGO MUSTAPHA EL HADDAR por el MINISTERIO FISCAL.
Los meses de enero y febrero de 2004, estuvo trabajando en la finca de Morata de Tajuña. La reconoció al verla en televisión.
Empezó a trabajar 3, en enero, días antes de la fiesta del Cordero. Y en febrero, estuvo hasta el último domingo del mes.
Cuando se fue de allí, le pagaron el trabajo realizado. Le pagó El Chino.
No estaba finalizado el trabajo pero El Chino no le dio ninguna explicación de porqué quería que se fuese.
Durmió en la finca 2 ó 3 días.
Su trabajo consistía en arreglar una plataforma de madera y de pintor.
Para trabajar le llamó Abdelilah; el hermano de éste le presentó a El Chino.
Había dos trabajadores: más un albañil y un peón. Ellos no hacían lo mismo que él. Construyeron una caseta arriba. El testigo llegó a entrar en ella. También realizaron un recinto para cabras, una chabola, y un garaje. Estas personas se llamaban Otman y Hamid.
Los gastos los pagaba El Chino.
En la finca solían estar Otman, Anouar y El Chino.
Preguntado por si conocía a El Tunecino, el testigo afirma que El Chino recibía visitas de una persona gordita.
Normalmente había un vehículo blanco. También otros coches: un Golf negro y otros dos coches.
Se le exhiben unas fotos obrantes al sumario: el testigo reconoce a Hamid Ahmidan; al número 39 que trabajó como peón; al núm. 43, Kounjaa; al núm. 45, Abdelilah El Fadoual El Akil, quien le llevó a trabajar con El Chino; y a El Tunecino.
Otman y Hamid no se quedaban a dormir.
No vio armas en la finca, ni móviles, ni explosivos en la finca.
En la finca había un gimnasio. Jugaban al futbol.
Después de finales de marzo no volvió a la finca. Pero volvió a ver a El Chino. El testigo le preguntó si podía volver a trabajar pero aquél le dijo que no.
No tenía el telefono de Jamal Ahmidan. Éste era quien le llamaba a él.
No perdió su documentación.
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