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Interrogatorio de los abogados defensores de los acusados al Testigo S20-04-X-89 |
17:10 hs. Comienza el interrogatorio del TESTIGO PROTEGIDO S20-04-X-89 por los ABOGADOS DEFENSORES DE LOS ACUSADOS.
A la Guardia Civil no le contó toda la relación que él conocía con ETA, porque ya le habían amenazado y tenía miedo. Simplemente apuntó que los explosivos podían haber caído en manos de ETA, se lo comentó al Teniente Campillo. El resto de información que él conocía acerca de ETA sólo se la comentó a la Policía Nacional en la comisaría.
Trabajaba en el club Horóscopo desde 1998-1999. Nunca ha participado en un tiroteo, junto a Antonio Toro, en el parking del club.
Antonio Toro ofrecía explosivos a mucha gente, el testigo apunta a que no se cortaba nada en ofrecérselos a cualquiera. Cree que Antonio Toro era el cabeza y Emilio Suárez Trashorras actuaba por órdenes de Antonio.
Acudió entre 5 y 8 veces a la Guardia Civil para denunciar el tráfico de explosivos. Le dijeron que siempre que aparecieran Toro y Trashorras por el Horóscopo, les avisara.
Trashorras solía ir solo, excepto el día que fue acompañado de Rafa Zouhier.
Su mujer murió el 3 de diciembre de hace dos años. Se le ha denegado información sobre cómo murió. Algunos le han dicho que murió ahogada, otros que llegó al hospital viva y no la reanimaron, otros le han comentado que unos policías de Madrid dieron orden de que no fuera reanimada.
Después de detener a Antonio Toro en la Operación Pipol, conoce a Emilio Suárez Trashorras. Inicialmente Trashorras fue a venderle un Saab 9000, que finalmente no compró. Sobre los explosivos hablaron ese día o al día siguiente, no puede precisar con exactitud.
La cinta se grabó en el portal de su casa y posteriormente acudió al cuartel de la Guardia Civil a grabar más declaraciones, hablando sobre los 200 kilos que le quedaban a Trashorras. En esa cinta aparece reflejado que durante varios meses le ofrecieron explosivos.
Cuando él trabajaba en el Horóscopo, había otro vigilante que tenía grandes conocimientos de teléfonos móviles y cree que cuando le propusieron a él hacer la conexión de los detonadores, cree que le estaban confundiendo con el otro vigilante.
Antonio Toro también intentó venderle carnés falsos, billetes, etc...
Cuando se grabó la cinta en su portal, él no tenía conocimiento de que le estaban grabando. Se enteró cuando el períodico El Mundo lo hizo público después del 11-M.
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