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Interrogatorio del Abogado defensor a Rabei Osman El Sayed ‘El Egipcio‘
(Lunes 26-02-2007) |
10.33 hs. Se retoma la declaración de “El Egipcio” interrumpida el pasado jueves, día 15 de febrero.
El interrogatorio de El Egipcio se suspendió, a petición del su abogado, para la audición privada de ciertas cintas, que fue pedida por adelantado y admitida y que no se ha practicado antes del juicio. Por la duración de las conversaciones grabadas, el Tribunal acordó su audición privada. En las grabaciones el acusado, supuestamente, reconoce y se jacta de la autoría de los atentados del 11-M (dice ser “el hilo” del los atentados).
10.34 hs. Prosigue, tras la suspensión, el interrogatorio del procesado por su ABOGADO DEFENSOR.
El letrado comunica a la Sala que tras la audición de las cintas, la trascripción y el cotejo está más realizada. Pide una nueva trascripción y cotejo, según el informe que presenta.
En España, desde de 10 de julio de 2001 hasta febrero de 2003, nunca le comunicaron la intervención de su teléfono o de su correo electrónico ni ser “punto de mira”.
El abogado apunta que la sentencia italiana que condena a El Egipcio afirma que en esa etapa fue objeto de intervenciones y escuchas.
Dice que en su etapa de estancia en España nunca ha tenido ninguna llamada sospechosa.
Cuando viajó a Francia, en febrero de 2003, lo hizo con su pasaporte, tenía toda su documentación en regla (tenía resguardo de haber solicitado la residencia legal en España).
En la sentencia de Italia, se dice que la policía tuvo dificultad en reconocerle en la Estación. El abogado dice que las autoridades españoles avisaron a Italia de la llegada clandestina de El Egipcio.
Cuando estuvo en Francia tampoco le comunicaron que fuera objeto de seguimiento, fuese objeto de escuchas o tuviese su correo electrónico intervenido.
En su estancia en Francia tuvo libertad de movimiento. Trabajaba como pintor y entró en muchas casas de clientes. También estuvo en hospitales publico.
Desde allí habló con Fouad y Mourad (que figura como testigo en la causa).
La policía catalogó cada una de las llamadas que el acusado hizo desde Italia. En Italia sí le informaron, una vez detenido, que era objeto de seguimiento y escuchas (se intervinieron su teléfono móvil y las cabinas próximas a su domicilio; le pusieron micrófonos en su domicilio, y hasta en su celda; se intervino su e-mail). Dice que su detención en Italia se debió a informaciones falsas de la Policía española. El acusado dice que nunca ha estado detenido en Egipcio.
Su móvil en Italia era Sony Ericsson, con tarjeta italiana. Se lo dio un amigo que al poco tiempo se lo quitó con el pretexto de regalárselo a un amigo. A las pocas semanas, le volvió a dar un Siemens, también con tarjeta italiana. Esta nueva tarjeta no llegó a usarla, ya que siguió usando la del Ericsson.
Su madre le pidió dinero pero como no trabajaba no pudo. Le mandó a su madre el Siemens a través de un egipcio.
Al poco tiempo, compró un tercer teléfono que usó con la tarjeta del Siemens.
Todo lo anterior explica por qué durante unos periodos no tuvo teléfono móvil. Nunca tuvo dos números a la vez.
En España, tuvo una tarjeta Amena. En Italia sí llegó a tener dos tarjetas y ambas estuvieron intervenidas.
El 17 de abril de 2004 intentó contactar con Fouad. Eran llamadas de carácter amistoso, también para preguntarle por su ex – esposa. Solían hablar pero nunca después del 8 de marzo. Dice que desconocía que Fouad estaba encarcelado.
El 12 de abril tiene una conversación con Mourad, que estaba en Bélgica. El Egipcio le dijo que llevaba más de 45 días sin teléfono y por eso no han podido hablar antes. Dice que a partir del 24 febrero no disponía de terminal telefónico.
Desde el 11 de marzo de 2004 hasta el 12 de abril, ni en Italia ni España le han preguntado por conversaciones que no fueran las anteriores.
Mourad también le llamó desde Bélgica a él. El Egipcio dice que le confesó a Mourad que “no tenía ni un euro para tomar un café”.
Dice que su estancia en Europa ha sido una tragedia, que ha sufrido una crisis económica tremenda y que su matrimonio también fracasó.
También el día 24 de mayo habló con Mourad. Es una conversación sencilla e irrelevante, dice el acusado (el abogado defensor apunta que la acusación sí le da mucha importancia) Ya la escuchó en Italia y ahora, hasta cinco veces, en España. Fue el acusado quien llamó a Mourad primero pero como no logró contactar, luego Mourad le llamó a él desde Bélgica. La llamada era para desahogarse con un amigo. El acusado dice que la cinta la “caravana de los mártires” que estaba escuchando se refiere cánticos religiosos poesías sin relación con la lucha sagrada o la Yihad. Se puede comprar en Egipcio en cualquier sitio, incluso en los mercadillos. Hablaron de la tragedia de los musulmanes en Bosnia. También de los problemas de El Egipcio y de la denuncia que interpuso su esposa, que causó que la policía fuese a casa de su familia. El asunto principal de la conversación fueron los problemas económicos y familiares; de hecho 5 minutos de los 8 que tiene la grabación se dedicaron a estos temas.
Consultó con dos ulemas, uno de Arabia Saudí y otro de Qatar, para preguntarles si podía casarse con una segunda mujer sin haber saldado la deuda que tenía con la primera. Estas consultas son normales entre musulmanes.
11:15 hs. Se interrumpe la sesión por 10 minutos.
El Presidente llama a su despacho a los intérpretes. Quiere que la traducción sea simultánea para que no haya lugar a interpretaciones.
11:38 hs. Se reanuda la sesión. Continúa el interrogatorio de “El Egipcio” por su abogado defensor.
(Se continúa interrogando sobre la conversación Bélgica-Milán del día 24 de mayo).
No tiene ninguna relación personal con el ulema, supuestamente relacionado con Bin Laden, que fue detenido varias veces en Arabia, después de abandonar la cárcel se dedicó a la predicación y a la defensa de la monarquía Saudí. No es un ulema terrorista ni extremista, sino que se le considera totalmente normal.
El acusado insiste en que la conversación sólo contó de problemas personales y económicos. Dije que incluso había abandonado hasta sus rezos debido a los numerosos problemas.
El 24 de mayo, le preguntó a Mourad si había visto las noticias, refiriéndose al 11-M y los acontecimientos del suicidio del piso de Leganés. Mourad le dijo que no. El Egipcio le dijo que “nuestros amigos están implicados en los atentados de Madrid” y le informó de que Serhane y Fouad estaban muertos. Conocía a Serhane porque era profesor de español en la mezquita de Estrecho. Fouad era su amigo; era una persona normal, no relacionada con el extremismo ni el terrorismo. Esto se refleja en la conversación. El Egipcio sólo comentaba las noticias de la televisión a Mourad: no tiene relación con estos atentados terroristas.
El término “hermano” (el acusado dice “Serhane y los hermanos” en la conversación del 24 de mayo) lo explica el El Egicpio diciendo que en la fe islámica todos los creyentes son hermanos. Por ello, el empleo de este término no implica que él supiera quiénes fueran las otras personas que estaban con Fouad y Serhane, aunque se refiriera a ellos como “hermanos”. Él no tuvo nada que ver en los atentados, afirma.
Sobre la referencia en la conversación a “cosas preparadas”, el acusado dice que se refería a un viaje a Inglaterra.
La pregunta (en la conversación) sobre la dirección de correo electrónico de Mourad, es porque sale mucho más barato el uso de Internet que el teléfono.
Mourad llamaba a El Egipcio “Hesh Mouhannad”. Se usaba este calificativo sin su significado real.
Pasando a las grabaciones hechas en su domicilio, dice que con Yayia contacto dos o tres semanas antes de su detención. La policía dice que alguien dice que él se relacionaba con los atentados del 11-M, apunta el defensor. El acusado dice que no se entiende, que hay mucho ruido y que él no es el locutor así como que las traducciones no son correctas en absoluto. La voz no es la suya, dice el acusado. En la cinta no se oye en ningún momento decir a nadie que “el atentado de Madrid es cosa mía” ni “he sido el hilo conductor”.
Dice que lo sucedido en Madrid es un atentado terrorista y lo condena.
El abogado del acusado recuerda que el Mº Fiscal le ha preguntado a muchos de los imputados si pertenecen al grupo “Takfir Wal Hijra” (personas que ocultan sus prácticas religiosas islámicas aparentando una vida normal). El Egipcio contesta que él no pertenece a ese grupo y que siempre ha reconocido que es un musulmán religioso; de hecho lleva barba visible para todos.
El Egipcio dice que ha contestado con claridad y sinceridad, sin seguir ningún manual, tanto en Italia como aquí. No está manipulado por nada. Dice que cualquier ser humano cuando habla con otro ser humano puede decir palabras no intencionadas (“lo dicen los psicólogos”. Se declara un apersona normal que condena rotundamente los atentados.
12: 10 hs. Receso de 10 minutos. |