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Interrogatorio de las acusaciones particulares al Testigo protegido 11304
(Miércoles 07-03-2007) |
16:59 hs. Interrogatorio al Testigo Protegido 11.304 por los ABOGADOS DE LAS ACUSACIONES PARTICULARES.
Después de ir a Barcelona dijo que prefería volver a Argelia antes que retornar a Barcelona.
Siendo ya colaborador, los policías le pegaron en una detención y le quitaron los papeles.
Le propusieron un viaje a Siria con un pasaporte español falso. No le dijeron con qué fin tenía que ir y no fue.
Él tenía todas las notas que enviaba y recibía a la policía guardados en unos diskettes en la mezquita de Almería. Un día los policías, con escoltas, le pidieron que les dijera dónde estaban los diskettes. Él les dijo que estaban en un sitio seguro de la mezquita. Los policías le exigieron que ordenara a su mujer que fuese a la mezquita a por los documentos. Éstos fueron destruidos por su mujer delante de los escoltas.
La policía sabía que él guardaba todo porque un día, en una discusión con un policía, le manifestó a éste que tenía todo grabado y que él era más listo que la “Inteligencia”.
Un día en el que ya no colaboraba con la policía, iba en su moto por Atocha y vio en otra moto a 'El Tunecino' y al huido Said Berraj. Decidió seguirlos. Cogieron la calle Príncipe de Vergara y se detuvieron ante el VIPS de Colombia, la misma cafetería en la que él solía encontrarse con los policías de la UCIE. Cuál fue su sorpresa al ver que entraban allí. Él entró; sin quitarse el casco para no ser reconocido. Y allí se encontró con que 'El Tunecino' estaba "hablando con agentes de la UCIE". No vio a Said Berraj y dedujo que estaría o en el baño o escondido.
Jamal Ahmidan era drogadicto y ladrón: no era religioso.
Informó a la UCIE de que Afalah pertenecía al grupo y la propia UCIE
La última reunión con El Tunecino, El Afgani y Afalah. Serhane no manifestó su intención de cometer un atentado pero era una reunión muy rara: pidió que se apagaran los móviles y que se separar las tarjetas de los terminales. Dijo que quería mártires y no personas para enviarlas a Afganistán. Todos levantaron la mano.
El Tunecino no tenía capacidad económica para preparar los atentados; no sabe si tenían conocimientos técnicos o estratégicos.
Comunicó a la UCIE esta reunión.
En el registro de su domicilio de Almería la policía destruyó pruebas de Alekema Lamari (una foto de éste con sus datos). La policía le advirtió para que no dijera nada porque la secretaria judicial estaba tomando nota.
El testigo desconoce la relación de ETA con los terroristas islamistas. Pero afirma que en una reunión en la mezquita, los islamistas les dijeron que podían contactar con ETA para que les facilitasen los explosivos. Incluso uno de ellos le enseñó una nota con contactos etarras que podían ayudarle.
El 2 de abril por la noche le llamaron diciéndole que a la mañana siguiente iban a buscarle. A las 7 de la mañana se presentaron en su casa de Almería agentes nuevos. Fueron a toda velocidad a Madrid. Al llegar Madrid en una especie de gasolinera había un dispositivo de unos 8 agentes. Fueron al parque Juan Carlos I. Le presentaron a un supuesto comisario, que luego el testigo ha averiguado que no era tal. Le empezaron a preguntar por El Tunecino, y el testigo empezó a sospechar. El comisario se levantó y dijo algo así como “si este tío habla, la hemos cagado”.
Dice que menos mal que no llegó a ir a Leganés porque si no, en vez de 7, habían sido 8 los fallecidos.
El testigo tiene estudios primarios. No es Imán en este momento. Antes trabajaba en supermercados, en agencias de viaje, como periodista, en obras. Como Imán no sabía de la interrelación de la gente que acudía a la Mezquita.
No ha facilitado datos a los Servicios Marroquíes.
Conocía a Osama, fallecido el 11-S en los atentados de Nueva York.
Atendía a las esposas de 2 presos islamistas por caridad y no por otros motivos.
Ha llegado a tener hasta tres psiquiatras. No es cierto que necesitase asistencia psiquiátrica por ser miembro de la célula que perpetro los atentados. Eso es lo que pretendía hacer ver la UCI. Al principio le llevaron a un psiquiatra de la UCIE para sacarle toda la información. Una vez que le dejaron “exprimido”, fue a una psiquiatra que ya le ayudó con medicamentos.
Todas las veces que ha declarado ante el juez, antes se había producido una reunión con la policía que le decía qué debía contestar y qué no.
Desde 2001 ha sufrido debido a su colaboración con la policía.
Cajamadrid necesitaba inmigrantes cualificados. Hizo el examen y lo aprobó. Se lo comunicó a la policía: lo primero que le preguntaron fue cuántas horas iba a trabajar. Querían que tuviese tiempo libre para poder manejarle.
Se le exhibe un documento, firmado por el testigo, en que obran unas fotografías en que se relaciona a Jamal Zougam con El Tunecino y otros. Dice que no es cierto: que a Zougam no le conoce de nada.
Larbi Ben Sellam le puso en contacto con El Egipcio con quien visionó videos yihaidistas y de Abu Qutada (representa el mismo papel en Europa que Bin Laden en el mundo). Llamaban al atentado del 11-M “martes blanco”.
No le facilitaron 117 cintas de Abu Qutada con imágenes de Osama Bin Laden: una persona de Francia le dijo que quería deshacerse de todo el material que tenía. Lo comunicó a la UCIE por si le dejaban hacer el viaje: le dijeron que no.
La policía le puso el nombre de “Cartagena”.
No se ha encontrado en la Mojonera con El Egipcio.
Los nombres de los policías que le obligaban a declarara iban variando (Enrique, Guillermo Moreno, Antonio Jesús Parrilla, etc)
Nunca le concedieron el asilo. Estaba casado con una española, tenía trabajo y fue procesado y absuelto en una ocasión. Le chantajearon con una cinta en que como Imán de la mezquita hablaba de la yihad en sentido religioso; le dijeron que la mezquita no tenía permiso; le dijeron que el permiso de residencia estaba a punto de caducarle y si se separaba de su mujer le iban a echar de España.
Conocía a El Chino de verse en un bar árabe de Atocha, desde tiempo antes de ser Imán. El Chino no era religioso. Se dedicaba a las drogas, bebía, etc.
El testigo ratifica el escrito de 16 folios que envió a la Audiencia Nacional.
Cuando le pidieron que fuera a Leganés estaban agentes que no conocía, Guillermo Moreno y el supuesto comisario. Fue Guillermo Moreno quien le dijo que sus “amigos” estaban en un piso de Leganés y que fuera allí para informar de quienes estaban y lo que se hacía en la casa.
No conocía de la relación de Jamal Ahmidan con Óscar Pérez.
El Idris era responsable de una mezquita y supuesto confidente.
Conocía a Larbi Ben Sellam: la primera vez que le vio fue en la mezquita.
No sabe cuál es el artículo 462 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Sin embargo, el letrado dice que el testigo incluyó este artículo en su escrito remitido a la Audiencia. El testigo dice que lo escribió por sí mismo previo asesoramiento por un abogado. Copió del abogado sólo los folios primero y la último; se nota en los estilos.
Le prohibieron manifestar que Asraf tenía contactos con ETA.
No recuerda los medicamentos que le recetó la psiquiatra.
Los trozos del diskette se los quedó su mujer.
Hace 7 meses no trabajaba. El psiquiatra era gratuito: se lo gestionaba la Secretaría de Estado.
En España solicitó asilo porque otros inmigrantes le dijeron que era imposible la regularización salvo si solicitase el asilo. No se lo dieron porque no tenía documentos que demostrase que era Argelino. Se casó con una española y le dieron permiso de residencia de 5 años. Nunca solicitó la nacionalidad porque la UCIE le dijo que de eso se encargaron.
Ahora está casado con su segunda mujer, también española.
No ha tenido problemas con la policía marroquí. De hecho va a su país cada año.
Aunque la UCIE intentara que no trabajase, él lo hacía. Tenía dinero suficiente para costearse los viajes. Incluso la UCIE, cuando eran viajes de trabajo (por ej. a Ámsterdam), luego no le devolvía el dinero.
El Estado Español no le facilitado la vivienda en que vive ahora.
Dice el letrado que a El Egipcio le gustaban las charlas del testigo cuando era Imán. El testigo afirma que el contenido de sus charlas no tenían contenido yihaidista radical. Y que a El Egipcio no le gustaba la religión, ni los imanes ni nada de eso.
Es licenciado en árabe: se trata de cultura árabe, en absoluto religioso.
No conoce a Fouad ni a El Morabit, Bouharrat, Hamid Ahmidan, Bousbaa o los hermanos Moussaten.
Conoce a Rachid Aglif porque era cliente de la carnicería de su hermano y le iba a vender un coche.
El letrado apunta a que el testigo dijo, en declaración ante el J.C. número 5, que El Egipcio y Maimouni habían estado luchando en Chechenia. El testigo dice que sólo ha dicho que Maimouni estaba preparado para ir Afganistán.
Almallah no estaba en Morata.
Facilitó a la UCIE el domicilio de la calle Moncada nº 116, donde se hacían reuniones. |